martes, 8 de septiembre de 2015

¿Es el graffiti una forma de arte incomprendida?

El término se deriva del griego “graphein” que significa escribir; es el plural de “graffito”, y significa escribir o dibujar en una pared, muro o cualquier superficie plana. Puede ser una simple marca, o bien una colorida e intricada obra de arte. Estos dibujos pueden ser creados por un amplio número de razones, puede ser el deseo por la aprobación y apreciación del público, por la necesidad de utilizar un espacio público/privado, etc.

Debido a que el graffiti en espacios públicos es ilegal, muchos es creado en camiones, paredes, trenes y cárceles, y también sirve el propósito de transmitir mensajes secretos, políticos, religiosos, ideológicos, etc; pero el graffiti también puede ser una forma de arte y de expresión personal que aunque es ilícita, no necesariamente tiene que ser considerado como vandalismo.
Los primeros graffitis fueron encontrados en ciudades como Roma, Pompeya y Mesoamérica, pero generalmente se asocia con las comunidades urbanas del siglo XX, especialmente de Estados Unidos y Europa. Puede ser creado mediante el uso de pintura, tinta, erosión y otras maneras para expresar un mensaje; sin embargo, la herramienta más popular es el aerosol en lata. Se debe entender que el graffiti como arte no debería ser identificado con otras marcas, o mejor dicho “garabatos” ofensivos y/o violentos que no sirven y no tienen propósito alguno más que el de contaminar nuestras calles y molestar al espectador. Sin embargo, el graffiti no es vandalismo y su propósito no es dañar propiedades. 


Para mucha gente, la definición del graffiti es sencillamente “vandalismo artístico”, y aunque la obra haya requerido un gran nivel de técnica y paciencia para ser lograda, si se usan paredes o superficies planas públicas para exhibirlo, es considerado vandalismo y se ha convertido en un gran problema para la sociedad. Por esta razón, siempre ha sido un tema altamente controversial en cuanto a su validez y legalidad. No obstante, mientras mucha gente lo considera una forma de arte válida, otros lo consideran desagradable y un daño innecesario al espacio tanto público como privado. 

Aunque existe gente en el mundo del arte que acepta al graffiti como una forma válida de arte contemporáneo, esta aprobación se encuentra en declive debido a que las autoridades cada vez lo apoyan y toleran menos ya que es asociado con la actividad ilegal de pintar en áreas en las que, generalmente, está prohibido el paso. Sin embargo, a pesar de estas asociaciones, el graffiti moderno todavía es reconocido como una distintiva forma del arte contemporáneo, y recientemente, las calles de Nueva York han visto la llegada de formas nuevas de graffiti que han sido aceptadas tanto por el público, como por las autoridades. Esta evolución abarca desde firmas hasta formas de arte contemporáneo más complejas.
Los artistas de graffiti se están volviendo cada vez más identificables ya que cada obra es como una firma personal y son altamente reconocibles. Y con el reciente “boom” tecnológico que hemos vivido, el graffiti nunca ha sido tan popular ni se ha propagado tan rápidamente. El internet, las computadoras y los celulares, son solo algunos de los medios que han ayudado a esparcirlo por todo el mundo.

Graffitis: ¿arte o vandalismo callejero?

Arte (según la Wikipedia):  En términos generales se denomina arte a la actividad o producto en los que el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos; como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos.


El arte tiene que estar en la calle, a cualquier nivel y a la vista de todos. La calle necesitaexpresarse, mutar, respirar y reinventarse a cada momento y así lo hace, aunque no siempre en la dirección adecuada. Me refiero a los graffitis, a según qué graffitis y a según qué paredes.
Circulando con mi taxi me encuentro a diario ciertos grafittis en muros, puentes o fachadas que son auténticas obras de arte (si atendemos a la definición de arriba). Expresan ideas, emociones y una particular visión del mundo. Sin embargo, no siempre se exhiben en los lugares apropiados: Algunos edificios, algunas fachadas, también podrían considerarse obras de arte en sí mismas: Pregúntale a sus arquitectos, a ver qué opinan. Tampoco encuentro apropiado, por ejemplo, que un graffiti cubra cristales enteros de vagones de Metro (anulando su función) o se expongan sobre señales de tráfico o carteles informativos (poniendo en peligro la seguridad vial). El arte no debería ‘dificultarnos’ la vida, sino todo lo contrario.
Lo que no consigo entender (ni siquiera como ‘expresión artística’) son todas esas ‘firmas’ de spray, Edding 500 o punzón (para rayarlas en los cristales) que lo único que pretenden es demostrar que el Yonis, el Jasimuri o el Flipper han pasado por ahí. A mí, personalmente, tal dato me importa tres cojones. Lo que sí me importa (y me atañe) es la ingente cantidad de dinero  que, tanto ayuntamientos como comerciantes o particulares se gastan cada poco en ‘limpiar’ esas firmas para que al rato vuelvan a aparecer porque susodichos personajes han vuelto a pasar por ahí (¿?)
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Pero todo esto no es más que una opinión (que, como cualquier otra, bien podría ser errónea). Por eso también me interesa la tuya.
Y si eres de los que ‘firman’, por favor, convénceme.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Graffiti demostración urbana de arte

Seguro que la mayoría de nosotros ya lo conocés, pero tener la ocasión de verlo hacer en tu ciudad es algo que se presenta muy pocas veces en la vida. Y es que el graffiti no tiene por qué hacerse sólo con spray o con halos de luz: la tiza también puede ser un arma poderosa.

Algunos no lo consideran graffiti por estar hecho con tiza, otros no lo consideran 3D porque realmente no es 3D, sino falsa perspectiva. Si no vemos el dibujo desde donde se supone que hay que verlo, casi seguro que deja de cobrar sentido. Todos tienen su parte de razón. Pero si no os convences, mira bien la foto de arriba o la que os ofrecemos a continuación.





lo que está claro es que personas como Julian Beevers o Edgar Müller son unos artistas, y que contra lo que podamos creer, esta es una técnica que viene de largo. En el Renacimiento ya se realizaban dibujos para dotar a los espacios de falsas perspectivas, los llamados trampantojos



Lo que pasaba es que se solían realizar en iglesias y en paredes verticales, y para que el espectador pudiera verlos o disfrutarlos, sólo le era posible desde una posición: frente al dibujo.





















































link : https://www.youtube.com/watch?v=Y0JDmJc54zo